LAS MADRES


El ciclo sexual de la hembra comprende tanto el celo como los periodos de descanso. Las perras tienen dos celos al año, aunque se presentan aproximadamente cada seis meses y dura entre dos y tres semanas. El primero aparece entre los seis y los quince meses, y ya en él, la perra puede ser fecundada. En las razas de mayor tamaño, cuyo crecimiento es mas largo, el celo se produce mas tarde. La duración del ciclo varia de un animal a otro y de una raza a otra, pero se encuentra comprendida entre los 150 y los 300 días. Este ciclo se compone de cuatro fases, que modifican el comportamiento, la fisiología y la anatomía del animal:

Proestro: indica el comienzo del celo y dura de siete a diez días. En el se observan las primeras pérdidas de sangre y un aumento considerable de la vulva. Durante esta fase el macho se siente atraído por la hembra, quien rechaza la monta

Estro: junto con el proestro, constituye el período de celo propiamente dicho. En este lapso -que dura entre cinco y diez días- las perdidas disminuyen, hasta detenerse por completo. El macho es aceptado, y es cuando tiene lugar la ovulación.

Diestro: esta etapa dura de 110 a 140 días, en los cuales la perra esta en gestación o en descanso sexual si no fue fecundada.

Anestro: junto con el diestro son las fases de descanso sexual. El anestro, que precede al nuevo celo, posee una duración variable, teniendo en cuenta que, de media, una perra esta en celo dos veces al año.


El macho, en cambio, no tiene un ciclo preciso: esta en celo cuando se le presenta una hembra. Como el macho joven (entre ocho y diez meses) los espermatozoides son a menudo poco numerosos y suelen tener anomalías, su fertilidad no esta al máximo. Se recomienda entonces esperar a que cumpla, como mínimo, dieciocho meses para una primera monta.



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